El comercio ilegal de drogas de México

2010101923236564734_20Tras la caída de los famosos carteles de la droga colombianos, el narcotráfico mexicano cobró auge y se fue apoderando de espacios significativos en los territorios mexicano y estadounidense.

Podemos afirmar sin temor a equivocarnos que estos carteles centroamericanos dominan actualmente la totalidad del mercado de drogas en los Estados Unidos. Sus alcances no se resumen a la transportación de la droga, sino que se destacan también como arduos productores de marihuana.

Las poblaciones en donde estos carteles tienen sus guaridas centrales, sufren de constantes hechos de violencia que enlutan a la población. Con frecuencia nos encontramos con noticias en donde se narra que por conseguir el control del territorio para el tráfico de drogas, se llevan a cabo enfrentamientos armados y muchos civiles son víctimas mortales de estos hechos. Desapariciones, asesinatos, fosas comunes y demás crímenes terribles son con frecuencia el cotidiano vivir de las personas que habitan en esta línea de fuego.

Muchas son las acciones que emprende el gobierno mexicano de forma autónoma y con la ayuda de Estados Unidos para amilanar tanto el tráfico de drogas como el crimen organizado que deriva de ello, pero nos queda claro que a pesar de ello los resultados aún no son los esperados, ya que el dominio, control y crueldad de los mismos se encuentran intactos.

Si revisamos cuán lucrativas resultan estas actividades ilícitas, nos queda claro el por qué cada cartel lucha a cuesta de todo por el control de un territorio o de un corredor de droga: millones y millones de dólares llenan los bolsillos de los capos, quienes luego invierten en otros negocios legales a través del lavado de dinero, multiplicando sus fortunas, comprando conciencias y vidas para continuar llenando de veneno a miles de jóvenes en México y en Estados Unidos.

Día a día, conocemos que la forma de traficar con drogas evoluciona y se reinventa, dejando claro que no será tarea fácil la erradicación de este delito federal, y que aún falta mucho por avanzar en la lucha contra estas mafias organizadas que motorizan la violencia por dinero.