Desapariciones de personas en México

Through forensic compositing we can progress any individual to help investigators recover missing citizens. Taking into consideration all the variables involved with the aging process; facts are gathered on a missing person, such as lifestyle, genetics, weight, hair loss and prior occupation. Then, by utilizing the compiled data, the forensic artist can extrapolate the individual's current visage. Also beneficial to the general public, this service can portray your children in the future, predict how a couple's offspring would appear, or age lost love ones to any stage of life. Once created, missing person exhibits can be delivered as computer files, hardcopies or incorporated directly into your digital presentations.

El drama de las desapariciones forzadas en México se remonta desde hace más de una década, los esfuerzos de los gobernantes de turno, a pesar de convencernos por poco que arrojarían buenos resultados debido a la convicción con la que son citados, no han dejado más que decepciones y un aumento significativo en el poder de las organizaciones delictivas y en los abusos de las fuerzas de seguridad que, paradójicamente, en lugar de contribuir con la disminución y control de este flagelo, figuran también en algunos casos como responsables de tales hechos, incluso tras la negación de sus actos por parte del ejecutivo. La mayoría de las acusaciones que pesan sobre las fuerzas de seguridad son por violación de los derechos humanos, determinados tras la recaudación de evidencias. Actualmente el gobierno mexicano tomará medidas al respecto.

Gracias a los datos que nos ofrece la organización Human Rights Watch, las desapariciones registradas desde el año 2007 superan las 250, de las cuales por lo menos 140 se tratan de desapariciones forzosas, lo cual es denominado por la organización defensora de derechos humanos como aquellas desapariciones en donde hay participación de actores estatales, de forma independiente e incluso de manera conjunta con las organizaciones del crimen organizado.

Nos queda claro que las personas que se han contabilizado no representan la totalidad de las desapariciones, y que muchas han quedado ocultas en un total silencio.

Los familiares de los desaparecidos nos inspiran la mayor compasión posible, ya que en la mayoría de los casos el poco o inexistente éxito en encontrar a sus familiares vivos o muertos los deja en un limbo activo, en donde sus vidas se resumen a la búsqueda de la persona amada y dejan de lado el resto de las cosas que acostumbraban a hacer, incluso el amor y el cariño de otros familiares.

Qué nos fuese más reconfortante que encontrar registros en donde se indique que esta realidad se ha apaciguado, que por fin se ha logrado ponerle finiquito a esta situación, lamentablemente, no lo hemos conseguido, pero no perdemos las esperanzas de que ocurra tarde o temprano.